Bella fatalidad
Teherán Ocurrió en la antigua Persia, durante el crepúsculo de un día de verano. Andaba el Señor de la comarca deambulando complaciente por sus dominios cuando lo asaltó uno de sus criados, agotado y jadeante por el espanto y el esfuerzo de la huida. ̶ Amo, présteme un caballo para escapar hacia Teherán en busca de refugio. Me ha visitado la muerte y puede que en la gran ciudad su intención de quitarme la vida sea burlada. Si llego antes de que inicie el nuevo día tal vez el calendario se extienda ante mí dándome una vida larga y próspera. ̶ Ve y toma el jamelgo que mejor te cuadre. Monta y galopa tan rápido como puedas. Tal era el afecto que el Señor del lugar le tenía a su joven sirviente. Taciturno y de regreso a su residencia lo sorprendió la muerte, sentada en el umbral de la puerta, como si estuviese tomando un descanso. Disgustado por lo ocurrido, la increpó con arrogancia por haber asustado a su criado. ̶ Estima...